Un niño o niña que padezca diarrea debe continuar comiendo con regularidad. Durante la convalecencia es necesario alimentarle más de lo habitual para compensar la pérdida de energía y nutrición que esta enfermedad ocasiona.

Puede que un niño o niña con diarrea no quiera comer o que vomite, lo que dificulta su alimentación. Deberá dársele el pecho con más frecuencia. Si el niño o niña tiene 6 meses o más, los padres y otros cuidadores deberían animarle a que coma tan a menudo como sea posible, dándole pequeñas cantidades de alimentos blandos o triturados, o alimentos que le gusten. Estos alimentos deberían contener una pequeña cantidad de sal. Los alimentos blandos son más fáciles de ingerir y contienen más líquidos que los alimentos sólidos.

Los alimentos que se recomiendan para los niños y niñas que tengan diarrea son las mezclas bien trituradas de cereales y legumbres, el pescado, la carne bien cocinada, yogures y fruta. Puede añadirse un poco de aceite a los cereales y verduras; de una a dos cucharadas. Los alimentos deberán estar recién preparados y deberán dársele al niño o niña cinco o seis veces al día.

Una vez haya cesado la diarrea, es fundamental alimentarle más de lo acostumbrado a fin de lograr una recuperación completa. En este punto el niño o niña necesita ingerir más alimento de lo habitual, en especial leche materna, que le ayude a restituir la energía y la nutrición que ha perdido como consecuencia de la diarrea.

Un niño o niña no estará́ completamente recuperado de la diarrea hasta que no haya recobrado el mismo peso que tenía antes de comenzar la enfermedad.