Para prevenir la diarrea, todas las heces, en especial las de los bebés y los niños y niñas de corta edad, deberían desecharse en una letrina o retrete, o enterrarse.

Si las heces (popó) entran en contacto con el agua potable, los alimentos, las manos o los utensilios y las superficies que se emplean para preparar los alimentos, entonces niños, niñas y adultos podrían ingerir gérmenes que causan diarrea.

Las moscas también transmiten los gérmenes que causan la diarrea, posándose en las heces y después en los alimentos. Para mantenerlas alejadas y prevenir la propagación de gérmenes, (1) deseche las heces de manera segura en una letrina o retrete, (2) mantenga la letrina o retrete limpio, y (3) cubra los alimentos y el agua para el consumo.

Todas las heces, incluso las de los bebés y los niños y niñas de corta edad, contienen gérmenes y son peligrosas. Si los niños y niñas defecan sin usar la letrina o el retrete, sus heces deberán limpiarse de inmediato y desecharse en la letrina o el retrete, o enterrarse. A continuación es importante lavarse siempre las manos con agua y jabón. Si no hubiera jabón, puede emplearse agua y ceniza como sustituto. Los hombres y niños pueden ayudar a las mujeres y niñas en la tarea de desechar las heces.

Si no hubiera un retrete o letrina, los adultos, niños y niñas deberían defecar lejos de las casas, los caminos, las fuentes de suministro de agua y los lugares de juego de la infancia. A continuación deberían enterrarse las heces bajo una capa de tierra. Es importante mantener las heces animales y humanas alejadas de las fuentes de agua.