Los alimentos crudos o las sobras pueden ser peligrosos. Los alimentos crudos deberán lavarse o cocinarse. Los alimentos cocinados deberán consumirse sin demora o recalentarse muy bien antes de consumirse.

Cocinar a fondo los alimentos elimina los gérmenes. Es importante que los alimentos, en especial la carne y el pollo, estén muy bien cocinados.

Los gérmenes se proliferan rápidamente en los alimentos calientes. Los alimentos deben consumirse lo antes posible después de cocinados a fin de que no haya tiempo de que se produzcan gérmenes.

  • Si fuera necesario guardar los alimentos durante más de dos horas, deberían mantenerse muy calientes o muy frescos.
  • Si se guardan alimentos ya cocinados para otra comida, deberían mantenerse tapados con el fin de ahuyentar a moscas e insectos, y después recalentarlos muy bien antes de consumirlos.
  • Es bueno utilizar yogur en la preparación de los alimentos, porque el ácido que contienen previene la proliferación de gérmenes.

Los alimentos crudos, en especial la carne de ave y el marisco, suelen contener gérmenes. Los alimentos cocinados pueden contraer gérmenes si entran en contacto con alimentos crudos, y estos gérmenes pueden multiplicarse en los alimentos cocinados en unas pocas horas. Los alimentos crudos y cocinados deberían guardarse siempre por separado. Los cuchillos, tablas de cortar y superficies deberían limpiarse siempre con agua y jabón después de preparar alimentos crudos.

  • Deberá prestarse especial atención cuando se preparen alimentos para los bebés y los niños y niñas de corta edad. Su comida deberá estar recién hecha y consumirse de inmediato, y no dejarse al descubierto.
  • La leche materna es la leche más segura (y la más nutritiva) para los bebés y los niños y niñas de corta edad. La leche materna extraída puede conservarse hasta ocho horas a temperatura ambiente en un recipiente limpio y tapado. Si a los niños y niñas mayores se les da leche de origen animal, ésta deberá estar recién hervida o pasteurizada (un procedimiento especial para calentar la leche que destruye las bacterias nocivas).
  • La carne de ave y todos los productos avícolas deberían cocinarse completamente a fin de prevenir la propagación de la gripe aviar.
  • Las frutas y las verduras deberían pelarse o lavarse a conciencia con agua limpia, sobre todo si las van a consumir crudas niños y niñas de corta edad. Las frutas y las verduras suelen tratarse con sustancias químicas como pesticidas y herbicidas, que pueden ser dañinas.
  • Las manos deberán lavarse con agua y jabón después de manipular alimentos crudos.