Los riesgos para la salud asociados con la maternidad se incrementan cuando la mujer ha tenido muchos embarazos.

El organismo de la mujer se resiente luego de varios embarazos y partos, y a consecuencia del esfuerzo que implica la atención de los niños pequeños. Después de muchos embarazos, la mujer afronta un riesgo más elevado de sufrir problemas graves de salud, como anemia y hemorragias.