Muchas lesiones graves pueden evitarse si los padres y otros cuidadores supervisan a los niños y niñas con atención y velan por la seguridad de su entorno.

Los niños y niñas de corta edad –en especial cuando dan sus primeros pasos, y particularmente entre los 12 meses y los 4 años de edad– corren un grave riesgo de sufrir lesiones en el hogar o sus cercanías. Casi todas estas lesiones pueden evitarse, pero esta prevención requiere supervisar a los niños y niñas con atención y mantenerles alejados de peligros como los fogones, las fuentes de agua, los lugares donde puedan caerse, las vías de circulación y los objetos con los que se puedan envenenar, atragantar o hacer daño.