VIH
Todas las personas que viven con el VIH deberían conocer sus derechos.

Los gobiernos tienen la responsabilidad de velar por la protección de los derechos de los niños y niñas y sus familiares infectados o afectados por el VIH, y de colaborar con las familias, comunidades y organizaciones no gubernamentales y religiosas.

Cuando el SIDA confluye con la pobreza extrema, los conflictos y las familias extensas, es prudente y rentable brindar un apoyo integral a todos los niños y niñas huérfanos y vulnerables. Estas estrategias deberán incluir íntegramente a los niños y niñas infectados o afectados por el VIH, y se protegerán sus derechos, en especial el derecho a la intimidad, a la confidencialidad y a la no discriminación.

Muchos niños y niñas viven en circunstancias difíciles, sin una protección completa de sus derechos. Puede que estén infectados con el VIH o expuestos al riesgo de contraerlo.Tal vez vivan en las calles, en orfanatos o en situaciones de pobreza extrema o explotación. Estos niños y niñas tienen derecho a vivir en el seno de una familia. Puede que sus familias necesiten ayuda para reunificarse o para permanecer juntos.Todos estos niños y niñas deberían recibir apoyo para asistir a la escuela o recibir formación profesional. Además, debería ayudárseles a acceder a los servicios de atención de la salud y la nutrición, así como a los servicios de asistencia legal y social, porque tienen derecho a estos servicios.

Las autoridades locales y las organizaciones no gubernamentales, religiosas y de ámbito comunitario pueden ayudar a las madres, padres, otros cuidadores, niños, niñas y adolescentes infectados o afectados por el VIH a conocer sus derechos y a comprender cómo pueden abogar por ellos en el contexto del sistema judicial y administrativo del país dirigiéndose a las autoridades gubernamentales responsables de elaborar las políticas, programas y servicios.