Todos los niños y niñas tienen derecho a disponer de información adecuada para su edad, a que se les escuche, y a participar en la toma de decisiones que les conciernen. La satisfacción de este derecho les permite asumir un papel activo en su propia protección frente a los malos tratos, la violencia y la explotación, y convertirse en ciudadanos activos.

Los niños y niñas se forman y expresan sus opiniones e intereses a partir de una edad muy temprana, incluso siendo bebés. A medida que crecen, crece también su capacidad para participar en decisiones que les conciernen a ellos y a sus familias y comunidades.

Niños, niñas y adultos deberían hablar de forma activa y constante unos con otros, compartiendo información e ideas en el hogar, la escuela y la comunidad. Este intercambio debería basarse en el respeto mutuo. Las opiniones de los niños y niñas deberían escucharse y tomarse en serio, teniendo en cuenta la edad y el grado de madurez del niño o niña.

Cuando los niños y niñas pueden expresar sus opiniones libremente es más probable que asuman responsabilidades, desarrollen un pensamiento crítico y unas habilidades comunicativas, y tomen decisiones informadas a medida que crecen. Suelen ser más capaces:

  • de aprender mejor y rendir más en la escuela
  • de contribuir a tomar decisiones responsables en relación a su educación y su salud
  • de protegerse de las infecciones de transmisión sexual, entre ellas el VIH, de los embarazos no deseados, de la coacción, los prejuicios, la discriminación, el acoso, la violencia, el maltrato y la explotación
  • de aprender y ejercer la ciudadanía activa, y de convertirse en adultos preparados para ejercitar sus derechos y responsabilidades.

Los niños y niñas son ávidos usuarios, productores y protagonistas de los medios de comunicación, una potente herramienta para influir en la opinión y las percepciones de los niños y niñas. Los distintos formatos de comunicación pueden emplearse de forma responsable para ampliar el conocimiento de los niños y niñas, informarles de cómo protegerse a sí mismos y promover sus aptitudes como ciudadanos.

Las asociaciones o clubes encabezados por niños y niñas pueden brindarles un espacio en el que expresar sus ideas, sus puntos de vista y sus inquietudes. Estos clubes les ofrecen la oportunidad de socializar, de desarrollar sus intereses y sus dotes de liderazgo.