Lavarse el rostro y las manos con agua y jabón todos los días ayuda a prevenir las infecciones oculares. En algunas partes del mundo, las infecciones oculares pueden ocasionar tracoma, que puede llevar a la ceguera.

Las moscas son portadoras de gérmenes. Un rostro sucio atrae a las moscas, propagando los gérmenes de una persona a otra. Una infección o una herida en el ojo puede causar dificultades de visión o incluso provocar ceguera. Es fundamental mantener los ojos limpios y sanos.

Cuando los ojos están sanos, el blanco muestra buen color, los ojos se ven húmedos y brillantes y la visión es aguda. Si un niño o niña tiene los ojos extremadamente secos o muy enrojecidos y doloridos, debería ser examinado por un profesional de la salud capacitado lo antes posible.