A veces la tos es síntoma de un problema grave. Un niño o niña que respire agitadamente o con dificultad podría padecer neumonía, una infección de los pulmones. La neumonía es una enfermedad muy grave. El niño o niña precisa tratamiento inmediato por parte de un trabajador sanitario capacitado, que además pueda referirle a un centro de salud.

La mayoría de los casos de resfriado, fiebre, dolor de garganta y congestión nasal remiten sin necesidad de atención médica. Pero en ocasiones la tos y la fiebre son síntomas de neumonía, que debe ser tratada por un trabajador sanitario capacitado.

Si el trabajador sanitario capacitado le suministra antibióticos para tratar la neumonía, es importante seguir las instrucciones y darle al niño o niña toda la medicación durante el tiempo que se indique en el prospecto, incluso si el niño o niña pareciera estar mejor.

Muchos niños y niñas mueren de neumonía en casa porque sus progenitores u otros cuidadores no son conscientes de la gravedad de su enfermedad y de la necesidad de que reciban atención médica inmediata. Pueden prevenirse millones de muertes infantiles:

  • si los progenitores y otros cuidadores saben que la respiración rápida y entrecortada es un indicio de peligro, que requiere atención médica urgente.
  • si los progenitores y otros cuidadores saben dónde encontrar atención médica.
  • si se dispone de asistencia médica y hay facilidad para obtener antibióticos a bajo precio.

El niño o niña deberá ser examinado de inmediato por un trabajador sanitario capacitado o conducido a una clínica si presenta cualquiera de los síntomas siguientes:

  • respira con mucha más frecuencia de lo habitual: del nacimiento a los 59 días, 60 respiraciones por minuto; de los 2 meses a los 12 meses, 50 respiraciones por minuto; de los 12 meses a los 5 años, 40 respiraciones por minuto o más
  • respira con dificultad o jadea
  • la parte inferior del pecho se le hunde cuando inspira, o parece que el estómago sube y baja
  • lleva más de tres semanas con tos
  • no puede lactar ni beber
  • vomita con frecuencia.

Los trabajadores sanitarios tienen la responsabilidad de impartir a los progenitores y otros cuidadores esta información sobre los riesgos que la neumonía supone para la salud infantil y sobre las medidas preventivas y el tratamiento que pueden aplicarse.