Tanto los hombres como las mujeres –incluidos los adolescentes– tienen la responsabilidad de planificar la llegada de los hijos. Los dos miembros de la pareja deben estar conscientes de los beneficios de la planificación familiar para la salud y conocer las opciones disponibles.

Los hombres y las mujeres, incluidos los adolescentes, deben asumir la responsabilidad de evitar los embarazos no deseados. Asesorarse con un trabajador de la salud calificado permite obtener información sobre los diversos métodos anticonceptivos y las ventajas de la planificación familiar.

Esa información la puede proporcionar un médico, una enfermera o una partera. También se consigue en las clínicas de maternidad y en los centro de planificación familiar. En algunos lugares, los maestros, las organizaciones juveniles o las organizaciones de mujeres suministran esa información.