Las caídas son una de las principales causas de lesiones entre los niños y niñas de corta edad. Es necesario cerciorarse de que las escaleras, balcones, tejados, ventanas y zonas de juego y de descanso sean seguros, empleando barandas para evitar que los niños y niñas se caigan.

Los niños y niñas se caen con frecuencia cuando están aprendiendo a andar, a correr y a saltar. Muchas de estas caídas causan pequeñas raspaduras y magulladuras. En ocasiones las caídas pueden ocasionar roturas de huesos, lesiones en la cabeza u otras lesiones graves, o incluso la muerte.

Los bebés desatendidos pueden caerse de las camas, cunas o hamacas. Los niños y niñas de corta edad pueden caerse por las escaleras, las ventanas o los balcones.

A los niños y niñas les gusta encaramarse. Pueden lesionarse gravemente si se caen de un lugar elevado o si intentan subirse encima de un mueble pesado que se les pueda caer encima.

Además de la vigilancia, pueden adoptarse algunas medidas para evitar que los niños y niñas sufran caídas graves. Por ejemplo:

  • evitar que los niños y niñas se suban a lugares inseguros, desalentándoles a que lo hagan
  • no permitir que los niños y niñas jueguen en las escaleras y balcones, y si lo hacen, vigilarles de cerca
  • utilizar barandillas de una altura y anchura adecuadas con barrotes verticales en las escaleras, las ventanas o los balcones
  • mantener el hogar limpio, bien iluminado y libre de objetos punzantes y filos cortantes
  • amarrar debidamente a los bebés en las sillas altas para niños
  • no dejar a los bebés desatendidos en camas, cunas, hamacas, o en andadores u otro material para bebés
  • mantener los muebles como las camas, sillas y cunas lejos de las ventanas
  • no colocar juguetes u otros objetos en estantes elevados que puedan atraer la atención de los niños y niñas pequeños, y asegurar firmemente a la pared los muebles pesados, como los armarios o las estanterías.

Si desea orientación sobre roturas de huesos, magulladuras o torceduras, consulte el final de este capítulo.